Seguramente todos nos imaginamos en algún momento volver al barrio donde nacimos, al país que tanto queremos y ese privilegio lo tuve por tres meses, desde el segundo día de enero hasta el último de marzo.
En las 14 horas de viaje me fui imaginando como estaría la ciudad, mis vecinos, los precios, la vida diaria de un argentino y esos tres meses me sobraron para comprobarlo. La ciudad de Buenos Aires la verdad que es linda y es moderna, pero es imposible no ponerse nervioso con el tránsito. Nadie respeta una señal de tránsito, nadie maneja por su carril, nadie le cede el paso a un peatón y por las noches nadie se detiene ante una luz roja por miedo a los robos. Esto pasa sobre todo en la provincia más que en la Capital Federal. Es realmente preocupante. Los reclamos populares están a la orden del día, así que muchas avenidas están cortadas casi todos los días y un viaje de vuelta al hogar de 45 minutos puede transformarse en 2 horas. Paciencia!!!. Se me ocurrió ir a comer a un local de hamburquesas de esos que están en todo el mundo y pagué $21 pesos!!!!!!!!!! lo que se dice un ROBO. El dolar cotiza a $3.70 más o menos y se calcula en $3000 pesos un muy buen sueldo, así que hagan la cuenta del porcentaje del salario que se lleva una hamburguesa. Ah, y sin refill por supuesto. Sintetizando un poco el tema de los precios, creo que todo es un robo. La gente no se debe dar cuenta, sino creo que dejarían de consumir muchos productos o de ir a ciertos lugares a comer.
Por suerte a mi no me pasó nada con respecto a la seguridad, pero mirar la TV y leer los diarios da mucho miedo. Quizás en las grandes capitales del mundo pase lo mismo, pero a mi las grandes capitales me importan poco ya que como argentino, me interesa Buenos Aires.
Para terminar me quedó la sensación de que Buenos Aires es maravillosa y bella, lástima los precios, la seguridad, las manifestaciones y la falta de respeto al prójimo.

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A LA PATRIA

En esta nota
voy a tratar de graficar
la experiencia que tuve al volver a mi país después de vivir
seis años
en North Carolina


Por Beto Gontaruk